DESCRIPCIÓN
DEL NIÑO
La etapa
inmediatamente posterior al nacimiento de un bebé constituye un período de
adaptación y ajuste para toda la familia, dado que este acontecimiento ha
modificado de maneta irrevocable su situación anterior.
El bebé
comienza su vida con capacidad para interactuar con su entorno y, está
utilizando sus capacidades de aprendizaje y adaptación para integrarse a esta
unidad familiar que tendrá a su cargo captar e interpretar las señales que
emita para poder generar una respuesta adecuada que satisfaga sus necesidades
físicas y psicológicas.
Los padres
irán construyendo la percepción del bebé real –probablemente diferente al
imaginado e idealizado durante la gestación- lo cual sentará las bases que
determinarán el estilo de relación entre ellos y el niño. La interacción entre
ambos tendrá una influencia decisiva en el desarrollo posterior del niño.
El niño
participará desarrollando un comportamiento en cierta medida predecible, y los
padres, siendo buenos observadores,
podrán realizar una buena lectura de las señales que éste emita. Asimismo, el
estilo de esta interacción estará influenciado por las características socioculturales
del medio en el que viven.
La relación
con la madre aparece como el primer factor de importancia fundamental en la
formación de la personalidad infantil. La madre ofrece los cimientos para la
construcción de la salud mental. El desarrollo tiene lugar con la experiencia
del bebé respecto de la conducta adaptativa de la madre, la cual se apoya en la
capacidad de empatía con el bebé que le permite ir aprendiendo a brindarle a su
hijo lo que está requiriendo en el momento oportuno. Si una madre se encuentra
bien psíquicamente, podrá llevar adelante el proceso de identificación contando
con el apoyo personal del padre frente a las demandas del mundo externo.
La interacción
madre-lactante es entendida como un proceso en el que ambos entran en
comunicación. Los bebés presentan diferencias
individuales en su modo de entrar en interacción.
CARACTERÍSTICAS DE ESTA ETAPA
ALIMENTACIÓN
El alimento
básico y fundamental es la leche materna, la cual es:
- · Específica
- ·
De
valor superior a cualquier otro sustituto
- ·
Responde
a las necesidades del lactante
- ·
Aporta
defensas
- ·
Disponible
en cualquier tiempo y circunstancia
- ·
El
amamantamiento fortalece el vínculo madre-hijo
La leche
humana se adapta a las características metabólicas, inmunológicas y digestivas
del lactante y a los cambios de composición corporal que ocurren en el primer año de vida.
El bebé
alimentado a pecho presenta varias deposiciones al día, que pueden corresponder
al número de mamadas (reflejo gastrocólico); las heces se caracterizan por ser
de color “amarillo oro”, blandas y a
veces con contenido acuosos.
CALENDARIO DE VACUNACIÓN
PAUTAS DE CRIANZA
Apego:
Contrarrestar
la sensación de caída que experimenta el bebé, implementando un sostén adecuado
(holding) tanto para acostarlo como para levantarlo y en todos los cuidados
cotidianos. Es preciso que la manipulación sea suave pero a vez segura,
sostener el tronco y la cabeza de manera solidaria con el mismo brazo cuando se
lo levanta, acompañarlo con el cuerpo cuando se lo acuesta (nunca levantarlo
por las axilas y elevarlo verticalmente).
Si el bebé
presenta reacciones por reflejo de Moro frecuentes o sobresaltos, rodearlos con
dos rollos laterales, uno de cada lado y otro debajo de las rodillas. Evitar los
estiramientos durante los cambiados.
Comunicación:
Desde el
inicio el niño emite señales pues posee un repertorio de actitudes expresivas
muy rico, reacciones tónico posturales que se expresan en sonrisas, llantos,
pataleos, crispaciones que pueden ser modificadas por el adulto cercano. Normalmente
se establece un sistema de señales recíproco; en este momento comienza a
constituirse la comunicación. Si ante una demanda del niño se le da devolución
adecuada éste producirá nuevas expresiones tónico posturales y vocales.
Se aconseja:
momentos de observación, “mirar al niño” para tratar de entenderlo. Riqueza del
lenguaje durante los intercambios, gestos y palabras del adulto sobre los
acontecimientos que le conciernen (te voy a poner la media, te voy a levantar,
etc.). Anticipar desde los primeros tiempos lo que se le va hacer. Los momentos
más importantes de la interacción adulto niño son los cuidados corporales.
Exploración:
La exploración
está presente desde los primeros momentos de la vida y le va a permitir
conectarse y conocer el mundo exterior. Las funciones de apego y exploración
son contrarias y al mismo tiempo complementarias. Un adulto que no puede
despegarse del bebé, que lo tiene permanentemente en brazos limita la
exploración y no le va permitir conectarse con otros seres u objetos. Por otro
lado el niño sólo puede conectarse y explorar en la medida de que disponga de
figuras de apego y de la distancia necesaria para reasegurarse.
Se aconseja:
la posición en decúbito dorsal sobre superficie firme, en esta etapa permite la
exploración ocular del rostro del adulto cada vez que se acerca, así como de
objetos cercanos.
Libertad de
movimiento: el decúbito dorsal sobre superficie horizontal y plana con ropa que
no impide los movimientos son las condiciones externas que le permitirán al
bebé: los estiramientos, cumplen una función de autorregulación y descarga de
tensiones. El bloqueo de estos movimientos espontáneos acumula tensiones que luego
se transforman en crispaciones.
Para la
armonía de los movimientos voluntarios ulteriores es muy importante que el niño
no haya acumulado crispaciones y tensiones.
Un trozo de
tela que aún no puede agarrar pero sí oler se podrá ir transformando en objeto
acompañante (objeto transicional).
El niño
succionará su mano, lo que lo vuelve más autónomo, y logrará apaciguarse por
sus propios recursos durante la etapa oral, cuando no tenga hambre y sólo
necesite succionar.
Equilibrio:
La sensación
de equilibrio que es íntima e individual, en su génesis se apoya en las leyes
de la física: “el equilibrio de un objeto sólido es tanto más estable cuanto
mayor es su base de sustentación y más cercano a ella se encuentre su centro de
gravedad”. Esa sensación de equilibrio es base del sentimiento de seguridad. Indudablemente
el decúbito dorsal es la posición de mayor equilibrio en esta etapa.
Se aconseja:
posición en decúbito dorsal, rodillos laterales mientras sean necesarios. No ponerlos
en posturas que no domina por sí mismo. No usar las mochilas, los bebesit o
similares, aparatos donde el niño queda torcido, colgando con la cabeza
bamboleante o las piernas sin apoyo.
CUIDADOS DURANTE EL BAÑO:
Coloque poco
agua en la bañera del bebé o en el lavatorio y sosténgalo sobre su brazo, con
la cabeza en el hueco de su codo. Luego deje que las nalgas se deslicen hacia
el fondo de la bañera: la cabeza se apoya en su antebrazo y su mano izquierda
lo sostiene firmemente desde la axila. De este modo puede estar dentro del agua
casi por completo pero, al encontrarse bien sostenido, no experimentará ninguna
inquietud.
Algunas indicaciones necesarias
- · Posición
boca arriba para dormir.
- · Para
dormir los pies del bebé deben tocar el borde inferior de la cuna, con los
brazos por encima de la sábana.
- · No
usar colchones blandos ni almohadas hasta los 2 años de vida.
- ·
Baño
diario en lo posible.
- ·
No
fumar dentro de la casa.
- ·
No
abrigar en exceso.
- ·
Vestirlo
de acuerdo a la temperatura ambiente.
- ·
No
exponerlo al sol directo, hasta el 6º mes de vida no pueden usar protectores
solares.
- ·
Desalentar
las comparaciones con otros niños, apuntar a valorar la singularidad de su
personalidad.
- ·
No
exitarlo ni hacerle cosquillas, valorar la calma, hablarle suavemente.
- ·
reiterar
la importancia de la lactancia materna, que beneficia y protege al bebé.
- ·
No
indicar chupete.
- ·
Higiene
de la zona del pañal: emplear un trozo de algodón embebido en óleo calcáreo o
aceite común de cocina; evitar el lavado con agua y jabón de la zona, que se
reserva para el momento del baño diario
- ·
Se
aconseja no ponerlo en posiciones a las que él no llegue por sí mismo.
- ·
Preservar
las condiciones de tranquilidad para el sueño.