miércoles, 20 de agosto de 2014

EL DESARROLLO EMOCIONAL DEL NIÑO PEQUEÑO


LA ESPONTANEIDAD, LA INICIATIVA Y LA AUTONOMÍA EN LOS NIÑOS PEQUEÑOS.

Winnicott invita a los padres y cuidadores a pensar como los bebés desarrollan su interés por algo atribuyendo gran importancia al adulto disponible. No sólo  destaca la importancia de la participación del pequeño, sino que advierte a los adultos sobre la necesidad de dedicarle tiempo para obtener y esperar las acciones y reacciones  de los niños.

Para que el bebé pueda desplegar su iniciativa, deberá encontrarse con un medio ambiente humano sensible y disponible a recibir tanto lo que el pequeño trae como la forma de ponerlo en acción. Ricardo Rodulfo, expresa que el ser humano posee, desde que nace, dos capacidades que nunca debieran perderse para lograr un desarrollo emocional saludable:

La capacidad para el asombro: está en la base del impulso y la curiosidad. Mantiene viva la espontaneidad, ya que impulsa al niño a conectarse con lo que está a su alcance, lo estimula  a explorar.

La capacidad de experienciar: ese impulso lo lleva a crear sus propias experiencias y sostener las actividades.

Éstas dos capacidades pueden ser dañadas o anuladas por diversas actitudes de los adultos:

·         Una actitud fría y distante hacia el niño, en forma habitual.

·         La exposición permanente a estados de angustia, que anulan la aparición de momentos placenteros.

·         Bajas exceptivas del pequeño, es decir, de su persona. Nunca se esperara  nada  bueno de él.

Rodulfo sostiene que el bebe nace con potencialidades, pero sin experiencias, impulsado por el asombro irá construyéndolas.

Todas aquellas estrategias de crianza que intervienen interfiriendo, o peor aún destruyendo la formación de experiencias propias las llamamos desapropiación. 
 Puede darse:

·         Desapropiarlo de su autonomía: haciendo siempre algo que él es capaz de hacerlo por sí mismo.

·         De su deseo: imponiéndole el deseo de sus padres.

·         De su actividad

·         De la posesión de su cuerpo, manipulándolo como objeto.

¿Qué hombre y por lo tanto qué niño queremos ayudar a ser y a crecer? ¿Un sujeto autónomo, libre, con confianza en sí mismo y solidario, o un ser dependiente del reconocimiento del Otro?

Debemos considerar que el bebé es un sujeto de acción y no de reacción. El adulto es responsable de su crianza y educación. Su rol debería ser el de atento observador, sostenedor y habilitador de las iniciativas del pequeño, propiciando ambientes ricos y seguros en los que el niño pueda ejercitar sus propios movimientos, enriqueciéndolos y complejizándolos.

 
 
Maqueira, Lidia S.( 2007) El desarrollo emocional del niño pequeño. Ediciones  Novedades Educativas

martes, 12 de agosto de 2014

CANCIONERO

LOS NIÑOS Y LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES

Howard Gardner define la inteligencia como LA CAPACIDAD DE RESOLVER PROBLEMAS O ELABORAR PRODUCTOS QUE SEAN VALIOSOS EN UNA O MAS CULTURAS. 
La Teoría de las Inteligencias Múltiples fue concebida como una contribución a la psicología del desarrollo y, de manera más general, a las ciencias cognoscitivas y conductuales.
La importancia de la definición de Gardner es doble: 
Primero, amplía el campo de lo que es la inteligencia y reconoce lo que todos sabíamos intuitivamente, y es que la brillantez académica no lo es todo. A la hora de desenvolvernos en esta vida no basta con tener un gran expediente académico. Hay gente de gran capacidad intelectual pero incapaz de, por ejemplo, elegir bien a sus amigos y, por el contrario, hay gente menos brillante en el colegio que triunfa en el mundo de los negocios o en su vida personal. 
Triunfar en los negocios, o en los deportes, requiere ser inteligente, pero en cada campo utilizamos un tipo de inteligencia distinto. No mejor ni peor, pero si distinto. Dicho de otro modo, Einstein no es más inteligente que Michel Jordan, pero sus inteligencias pertenecen a campos diferentes. 
Segundo y no menos importante, Gardner define la inteligencia como una capacidad. Hasta hace muy poco tiempo la inteligencia se consideraba algo innato e inamovible. Se nacía inteligente o no, y la educación no podía cambiar ese hecho. 
Al definir la inteligencia como una capacidad Gardner la convierte en una destreza que se puede desarrollar. Gardner no niega el componente genético. 
Todos nacemos con unas potencialidades marcadas por la genética. Pero esas potencialidades se van a desarrollar de una manera o de otra dependiendo del medio ambiente, nuestras experiencias, la educación recibida, etc. 
Las Inteligencias que por su universalidad y relevancia cultural forman parte de esta teoría son:
  • La Inteligencia Lingüística
  • La Inteligencia lógico-matemática
  • La Inteligencia Musical
  • La Inteligencia Espacial
  • La Inteligencia Cinestésico-Corporal
  • La Inteligencia Naturalista
  • La Inteligencia Interpersonal
  • La Inteligencia Intrapersonal


Inteligencias Múltiples " La teoría en la práctica" Howard Gardner. Edit. Paidós

1° CONTROL: 10 A 15 DÍAS DE VIDA

DESCRIPCIÓN DEL NIÑO

La etapa inmediatamente posterior al nacimiento de un bebé constituye un período de adaptación y ajuste para toda la familia, dado que este acontecimiento ha modificado de maneta irrevocable su situación anterior.
El bebé comienza su vida con capacidad para interactuar con su entorno y, está utilizando sus capacidades de aprendizaje y adaptación para integrarse a esta unidad familiar que tendrá a su cargo captar e interpretar las señales que emita para poder generar una respuesta adecuada que satisfaga sus necesidades físicas y psicológicas.
Los padres irán construyendo la percepción del bebé real –probablemente diferente al imaginado e idealizado durante la gestación- lo cual sentará las bases que determinarán el estilo de relación entre ellos y el niño. La interacción entre ambos tendrá una influencia decisiva en el desarrollo posterior del niño.
El niño participará desarrollando un comportamiento en cierta medida predecible, y los padres, siendo buenos  observadores, podrán realizar una buena lectura de las señales que éste emita. Asimismo, el estilo de esta interacción estará influenciado por las características socioculturales del medio en el que viven.
La relación con la madre aparece como el primer factor de importancia fundamental en la formación de la personalidad infantil. La madre ofrece los cimientos para la construcción de la salud mental. El desarrollo tiene lugar con la experiencia del bebé respecto de la conducta adaptativa de la madre, la cual se apoya en la capacidad de empatía con el bebé que le permite ir aprendiendo a brindarle a su hijo lo que está requiriendo en el momento oportuno. Si una madre se encuentra bien psíquicamente, podrá llevar adelante el proceso de identificación contando con el apoyo personal del padre frente a las demandas del mundo externo.
La interacción madre-lactante es entendida como un proceso en el que ambos entran en comunicación. Los bebés presentan diferencias  individuales en su modo de entrar en interacción.

CARACTERÍSTICAS DE ESTA ETAPA


ALIMENTACIÓN

El alimento básico y fundamental es la leche materna, la cual es:
  • ·      Específica
  • ·         De valor superior a cualquier otro sustituto
  • ·         Responde a las necesidades del lactante
  • ·         Aporta defensas
  • ·         Disponible en cualquier tiempo y circunstancia
  • ·         El amamantamiento fortalece el vínculo madre-hijo

La leche humana se adapta a las características metabólicas, inmunológicas y digestivas del lactante y a los cambios de composición corporal que ocurren  en el primer año de vida.
El bebé alimentado a pecho presenta varias deposiciones al día, que pueden corresponder al número de mamadas (reflejo gastrocólico); las heces se caracterizan por ser de  color “amarillo oro”, blandas y a veces con contenido acuosos.



CALENDARIO DE VACUNACIÓN



PAUTAS DE CRIANZA

Apego:
Contrarrestar la sensación de caída que experimenta el bebé, implementando un sostén adecuado (holding) tanto para acostarlo como para levantarlo y en todos los cuidados cotidianos. Es preciso que la manipulación sea suave pero a vez segura, sostener el tronco y la cabeza de manera solidaria con el mismo brazo cuando se lo levanta, acompañarlo con el cuerpo cuando se lo acuesta (nunca levantarlo por las axilas y elevarlo verticalmente).
Si el bebé presenta reacciones por reflejo de Moro frecuentes o sobresaltos, rodearlos con dos rollos laterales, uno de cada lado y otro debajo de las rodillas. Evitar los estiramientos durante los cambiados.



Comunicación:
Desde el inicio el niño emite señales pues posee un repertorio de actitudes expresivas muy rico, reacciones tónico posturales que se expresan en sonrisas, llantos, pataleos, crispaciones que pueden ser modificadas por el adulto cercano. Normalmente se establece un sistema de señales recíproco; en este momento comienza a constituirse la comunicación. Si ante una demanda del niño se le da devolución adecuada éste producirá nuevas expresiones tónico posturales y vocales.
Se aconseja: momentos de observación, “mirar al niño” para tratar de entenderlo. Riqueza del lenguaje durante los intercambios, gestos y palabras del adulto sobre los acontecimientos que le conciernen (te voy a poner la media, te voy a levantar, etc.). Anticipar desde los primeros tiempos lo que se le va hacer. Los momentos más importantes de la interacción adulto niño son los cuidados corporales.


Exploración:
La exploración está presente desde los primeros momentos de la vida y le va a permitir conectarse y conocer el mundo exterior. Las funciones de apego y exploración son contrarias y al mismo tiempo complementarias. Un adulto que no puede despegarse del bebé, que lo tiene permanentemente en brazos limita la exploración y no le va permitir conectarse con otros seres u objetos. Por otro lado el niño sólo puede conectarse y explorar en la medida de que disponga de figuras de apego y de la distancia necesaria para reasegurarse.
Se aconseja: la posición en decúbito dorsal sobre superficie firme, en esta etapa permite la exploración ocular del rostro del adulto cada vez que se acerca, así como de objetos cercanos.
Libertad de movimiento: el decúbito dorsal sobre superficie horizontal y plana con ropa que no impide los movimientos son las condiciones externas que le permitirán al bebé: los estiramientos, cumplen una función de autorregulación y descarga de tensiones. El bloqueo de estos movimientos espontáneos acumula tensiones que luego se transforman en crispaciones.
Para la armonía de los movimientos voluntarios ulteriores es muy importante que el niño no haya acumulado crispaciones y tensiones.
Un trozo de tela que aún no puede agarrar pero sí oler se podrá ir transformando en objeto acompañante (objeto transicional).
El niño succionará su mano, lo que lo vuelve más autónomo, y logrará apaciguarse por sus propios recursos durante la etapa oral, cuando no tenga hambre y sólo necesite succionar.


Equilibrio:
La sensación de equilibrio que es íntima e individual, en su génesis se apoya en las leyes de la física: “el equilibrio de un objeto sólido es tanto más estable cuanto mayor es su base de sustentación y más cercano a ella se encuentre su centro de gravedad”. Esa sensación de equilibrio es base del sentimiento de seguridad. Indudablemente el decúbito dorsal es la posición de mayor equilibrio en esta etapa.
Se aconseja: posición en decúbito dorsal, rodillos laterales mientras sean necesarios. No ponerlos en posturas que no domina por sí mismo. No usar las mochilas, los bebesit o similares, aparatos donde el niño queda torcido, colgando con la cabeza bamboleante o las piernas sin apoyo.


CUIDADOS DURANTE EL BAÑO:

Coloque poco agua en la bañera del bebé o en el lavatorio y sosténgalo sobre su brazo, con la cabeza en el hueco de su codo. Luego deje que las nalgas se deslicen hacia el fondo de la bañera: la cabeza se apoya en su antebrazo y su mano izquierda lo sostiene firmemente desde la axila. De este modo puede estar dentro del agua casi por completo pero, al encontrarse bien sostenido, no experimentará ninguna inquietud.



Algunas indicaciones necesarias


  • ·                  Posición boca arriba para dormir.
  • ·         Para dormir los pies del bebé deben tocar el borde inferior de la cuna, con los brazos por encima   de la sábana.
  • ·         No usar colchones blandos ni almohadas hasta los 2 años de vida.
  • ·         Baño diario en lo posible.
  • ·         No fumar dentro de la casa.
  • ·         No abrigar en exceso.
  • ·         Vestirlo de acuerdo a la temperatura ambiente.
  • ·         No exponerlo al sol directo, hasta el 6º mes de vida no pueden usar protectores solares.
  • ·         Desalentar las comparaciones con otros niños, apuntar a valorar la singularidad de su personalidad.
  • ·         No exitarlo ni hacerle cosquillas, valorar la calma, hablarle suavemente.
  • ·         reiterar la importancia de la lactancia materna, que beneficia y protege al bebé.
  • ·         No indicar chupete.
  • ·         Higiene de la zona del pañal: emplear un trozo de algodón embebido en óleo calcáreo o aceite común de cocina; evitar el lavado con agua y jabón de la zona, que se reserva para el momento del baño diario
  • ·         Se aconseja no ponerlo en posiciones a las que él no llegue por sí mismo.
  • ·         Preservar las condiciones de tranquilidad para el sueño.


RECIÉN NACIDO


























                                                 EL PRIMER CONTACTO



Es emocionante observar como el recién nacido encuentra el pecho de su mamá y comienza a  alimentarse la primera vez. Es muy importante el contacto piel con piel. Él solito irá recorriendo con su carita hasta ubicar el pezón y se prenderá de él para empezar a alimentarse. La succión produce un flujo importante de ocitocina en la sangre, de esta forma se ayuda al útero para que este se contraiga y expulse a la placenta. Esto, a su vez, reduce el sangrado uterino. El estímulo presente en la succión ayuda a elaborar prolactina, que es la hormona que estimula la producción de leche materna.
  
El bebé tiene la posibilidad de alimentarse cada vez que tiene hambre, a libre demanda y fuera de horarios preestablecidos. En un principio, los períodos en donde el bebé mama, son muy irregulares, por eso la internación conjunta posibilita la adecuación temprana a los  ritmos del recién nacido. Así mamá y bebé se  van encontrando con el correr de los días en un único ritmo, el de ambos.

Es muy bueno que la mamá, el papá y el bebé puedan disfrutar este primer encuentro con intimidad, ya que es una experiencia única que recordarán siempre. Ellos deberán decidir si quieren vivir este momento a solas, sin la interrupción de la familia o los profesionales de la institución.

lunes, 14 de julio de 2014

LA CONSULTA PRENATAL

Característica de esta etapa
Los padres, que han estado esperando el nacimiento del niño durante varios meses, y especialmente si son padres primerizos, se enfrentan a una nueva experiencia.


Para promoción de hábitos saludables:




Para promover la construcción de relaciones familiares saludables:



RECIÉN NACIDO: SOSTÉN (HOLDING)










CÓMO SOSTENER AL BEBÉ

El recién nacido debe estar acostado en decúbito dorsal sobre un colchón firme y ser anidado en un espacio cálido, no demasiado amplio, que puede consistir en dos rollos de toallas laterales y apoyo debajo de las rodillas, con lo que disminuye el número de reflejos de Moro (estremecimientos). Estos rollos laterales se desplazarán hacia afuera lentamente en la medida que el niño deja de necesitarlos.
El decúbito dorsal durante los primeros meses permite los movimientos espontáneos, estiramientos y flexiones y extensiones de los cuatro miembros, así como organizar la coordinación progresiva de las manos.

También permite un mayor contacto y relación con el entorno mediante el seguimiento visual y la exploración del espacio en 180 grados y de interacciones mímico-gestuales. Por ser la postura de mayor equilibrio y estabilidad genera una sensación de seguridad interna. Además constituye una pauta de prevención de muerte súbita.
La manipulación debe ser suave, segura y lenta para evitar crispaciones en la manera de tomarlo, sostenerlo y dejarlo. Es preciso que el sostén de la cabeza y el del  tronco sean solidarios, sean realizados con un mismo brazo y mano. Durante el acto de amamantar la madre debe estar cómoda, relajada, y el niño ser sostenido de manera unificada. Para acostarlo, acompañarlo con el cuerpo, y para levantarlo primero rodearlo con los brazos y luego elevarlo.

En cuanto a los cuidados cotidianos, es preciso consagrar suficiente tiempo y no realizar ese contacto de manera apurada. Es necesario hablarle desde los primeros momentos porque la tonalidad de voz suave (decirle lo que le va hacer, lo que pasa, lo que está haciendo) junto con la mirada y con el sostén firme le irá permitiendo tomar conciencia de sí mismo y luego de su entorno.
La personalidad del niño se estructura por la seguridad del apego, en un vínculo estable y continuo en una relación privilegiada con un adulto permanente (generalmente la mamá)


PUERPERIO


La madre está aprendiendo a cuidar a su bebé al mismo tiempo que se está recuperando del estrés físico del trabajo de parto. Es un período de transición durante el cual ambos padres, ajustan sus formas de vida al nuevo integrante de la familia.



Se puede decir que viene de una experiencia desestructurante que es el nacimiento; por un lado es protagonista y por otro vivencia una pérdida de continuidad: confusión, desintegración, pérdida del cuerpo.
Es un mosaico de sensaciones que no puede integrar en percepciones; aparecen cambios de temperatura, luz, sonidos y le suceden una serie de cambios fisiológicos, aparece el registro de la fuerza de gravedad, sensación de caída, fragmentación. El reencuentro rápido con el cuerpo de la madre le restituye la unidad y cede la angustia. Aquí aparece la primera indicación importante: poner en contacto al bebé con su madre apenas nace. Se sabe que esto facilita el sello del vínculo.
El bebé se caracteriza por carecer de capacidad de espera, que es vivida como catastrófica. Siente que la leche que lo satisface le llega cuando él la necesita; la madre le permite creer esto y el bebé descubre el pezón creativamente. Este es un momento delicado; el bebé no tiene necesidad inmediata de leche y está en la etapa de descubrir el pezón. Lo olfatea, lo lame, se toma su tiempo para empezar a succionar.

                                                        

Puede estar cansada, dolorida, con una gran conmoción emocional. En este período es extremadamente sensible a la menor necesidad del bebé. Necesita ir encontrando su modo de adaptarse a él, su propia manera de ser madre. Es un proceso de ajustes y fallas  en la adaptación. Se trata del encuentro íntimo entre dos seres, uno maduro y biológicamente completo que está entrando en la tristeza postparto y otro pequeño y dependiente que viene del trauma del nacimiento. Madre e hijo se encuentran en una situación contradictoria, de logro y privación, por lo que tienen una necesidad de acuerdo y gratificación recíproca. Al mismo tiempo pueden aparecer sentimientos encontrados, el recién nacido da placer pero también puede provocar miedo, angustia, extrañeza y a veces rechazo.